OPINIÓN. "Que viva RD paraíso de la delincuencia ¡¡carajo!!"
OPINION 9:00
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Rep. Dominicana. La descomposición social en este país es indetenible. El pasado 19 de este mes varios hombres se trasladaron a la localidad Arroyo Cano, provincia San Juan, con la finalidad de raptar al profesor Jesús María Sánchez. El objetivo era asesinarlo debido a una litis por la venta de un local comercial que mantenía con el exraso del Ejército Patricio Sánchez Galván (El Guardia). Los familiares del educador denunciaron su desaparición al día siguiente.
El grupo de delincuentes, entre los que se destaca Melvis Amaurys Moreta Comas (El Chulo), cumplió al pie de la letra con su itinerario de muerte. Estos utilizaron una pistola y dos vehículos para el rapto, asesinato y posterior lanzamiento del cadáver en unos matorrales.
Los antisociales, que de manera extraña, no cayeron en presuntos enfrentamientos con agentes policiales, residen en el sector Las Caobitas, Las Caobas, Santo Domingo Oeste, lo que indica que realizaron un trayecto de ida y vuelta de más de 400 kilómetros.
El prevenido Moreta Comas (El Chulo) narró que el pasado 19 de mayo de este 2014, en compañía del referido exmilitar y varios hombres, incluyendo otro amigo de nombre “Mateo”, se trasladaron a la comunidad Arroyo Cano, desde donde raptaron al profesor Sánchez Ramírez.
Posteriormente, se marcharon y tras alegadamente asesinar al profesor Sánchez Ramírez, lanzaron el cuerpo en las proximidades de la comunidad “Cerros de Guanito”, versión que es investigada debido a que hasta el momento el cadáver no ha sido localizado. Dijo que se transportaban en una camioneta y un carro.
Al exmilitar se le ocupó la pistola Arcus, calibre 9mm, una jeepeta y tres celulares. Por eso, repito, los cuerpos castrenses de este país están llenos de delincuentes con uniformes, armas de fuego y autoridad, mientras, los actores del sistema judicial dominicano se benefician de la delincuencia. Verán los dominicanos que esos asesinos durarán en la cárcel menos que una cucaracha en un gallinero. De seguro en uno o dos años, cuando mucho, esa gente estará en las calles. No lo duden.
Entiéndase que los primeros beneficiados con ese tipo de actividades criminales son los agentes policiales que ubican, persiguen y capturan a los delincuentes. Una vez en su poder, de seguro que se produce algún tipo de negociación económica previo a su remisión por ante el Ministerio Público.
El papel de los "malditos" abogados es fundamental para proteger a los delincuentes capturados. Los antisociales cuentan con suficientes recursos para comprar "la investigación policial" para que el referimiento al fiscal carezca de fortaleza. Una vez hecho el trabajo del abogado los agentes obtienen "su tajada". Por eso el apresamiento resulta más rentable que matarlos en intercambios de disparos. En esos intercambios no caen delincuentes que den "grasa" a menos que por alguna razón sea necesario su eliminación física.
Una vez el delincuente está en la fiscalía para la investigación penal, vuelve el abogado a enfilar sus cañones y hace lo necesario para que esa investigación penal se compre con dinero. Este tipo de negociaciones no es solo del fiscal, no, la complicidad es de todo el personal que labora en las fiscalías. Los empleados lo saben, pero es mejor ver y callar porque no están dispuestos a renunciar y dejar el sueldo de miseria que devengan. Me tocó investigar un caso de un asesinato en San Francisco de Macorís, hace unos años, y descubrí que el personal completo del Ministerio Público de esa jurisdicción estaba podrido, y muchos de ellos están en el sistema de justicia.
Otro eslabón de esa cadena maldita es el juez o jueza. En ocasiones los fiscales son quienes hacen los contactos con los jueces en favor del delincuente. Es un juego diabólico a favor del mal. Por eso vemos en la televisión cómo los delincuentes son trasladados esposados pero con una
gran sonrisa de burla. Claro, se sienten protegidos por policías, fiscales, jueces y una parte importante de la sociedad que cayó en brazos de la corrupción y la inmoralidad.
Obsérvese que los delincuentes, en las salas de audiencias amenazan a testigos, familiares de víctimas, e inclusive, les vociferan que cuando salgan los buscarán para matarlos. Esas actitudes poco les importan a policías, fiscales y jueces. El oro corruptor del dinero ya está en sus cuentas bancarias.
Lo peor son las sentencias que dictan los jueces contra delincuentes. Si el pueblo está bien atento se dará cuenta que se han constituidos en los principales aliados de los antisociales. Es ahí donde está el primer problema a resolver en el sistema de justicia de la República Dominicana. Aunque no soy pesimista pienso que el país se "jodió".
Cuando un hombre serio, de bien, que ha mantenido una conducta intachable, adornado de moral y buenas costumbres y, por casualidad del destino se ve envuelto en un problema con delincuentes se "jodió" porque, tendrá, en adición, como enemigos, a policías, fiscales y jueces. Cualquier juececito de mala muerte, se ensaña en su contra, fácilmente le canta treinta años y lo envía para la peor cárcel que tiene este país. Ese hombre de bien no entiende que la incomodidad de policías, fiscales y jueces es que atenta contra un delincuente que "engrasa".
Contrario a esto, los delincuentes que más daño causan a la sociedad dominicana están en cárceles del "Nuevo Modelo Penitenciario" con camas cómodas, buena alimentación, medicinas, un trato humano de primera. En definitiva les han preparado "hoteles" cinco estrellas para que, antes de salir a volver a delinquir, disfruten de una estadía inolvidable. Que viva la delincuencia, ¡¡carajo!!