Setenta muertos durante ataques aéreos contra islamistas iraquíes
PORTADA 11:01
Irak.(PL) Al menos setenta islamistas murieron este sábado en ataques de la aviación militar iraquí y estadounidense, y en enfrentamientos con tropas terrestres, en medio de divisiones políticas sobre la permanencia de Nouri al-Maliki al frente del gobierno. Una fuente policial en la provincia de Diyala afirmó que treinta "takfiristas" (terroristas sunnitas) fueron abatidos a causa de bombardeos de la Fuerza Aérea a bases del Estado Islámico (EI) en al-Hetaween, un área del noreste de Baquba fronteriza con la demarcación de Salaheddin.
La intensidad de los ataques hizo que los insurgentes del Daesh, nombre en árabe del EI, evitaran durante la mañana sus movimientos en carreteras abiertas ante el temor de ser golpeados por acciones del gobierno iraquí, que desde ayer contó con el apoyo de aviones de Estados Unidos.
Asimismo, los jihadistas (partidarios de la Jihad o guerra santa) optaron por descentralizar sus reuniones, a fin de dificultar a las tropas regulares los asaltos a sus bases, así como a las bandas de Baathistas (seguidores del desmantelado partido Baas con el que gobernó Saddam Hussein).
El EI, el denominado Ejército del Naqshbandi y otras milicias radicales sunnitas aliadas controlaron desde comienzos de junio pasado vastas regiones del noroeste iraquí, en particular ciudades y aldeas de Nínive, Kirkuk, Diyala y Salaheddin, acciones facilitadas por la huida inicial del Ejército.
La inteligencia militar confirmó la muerte de más de veinticinco takfiristas, incluidos siete de sus líderes, en aldeas de Haditha y Anna, y de un número indeterminado en zonas residenciales de Fallujah bombardeadas como parte de operaciones de limpieza de islamistas en la provincia oeste de al-Anbar.
Voceros de la institución castrense añadieron que ocho hombres del Daesh perecieron y doce más sufrieron lesiones cuando la policía y miembros del clan Jabour repelieron un asalto a Dhuluiya, en Salaheddin.
Aviones de combate estadounidenses bombardearon el viernes posiciones de los extremistas sunnitas en inmediaciones de Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán, al advertir que intereses militares de Washington estaban amenazados por el avance de los irregulares tras tomar Sinjar.
Dichas operaciones suscitaron reacciones de respaldo por parte del Gobierno y de críticas por otros sectores, al ser las primeras acciones armadas aéreas de Estados Unidos en Iraq desde la retirada formal de las tropas en diciembre de 2011 y presagiar una eventual "reocupación".
Entretanto, cientos de personas, incluidos jóvenes y líderes tribales chiitas, se manifestaron este sábado en la plaza Firdos del centro de Bagdad para exigir un tercer mandato consecutivo del actual primer ministro al-Maliki, en medio del rechazo de círculos opositores.
La Alianza de Fuerzas Nacionales Iraquíes anunció que votará para la jefatura del Ejecutivo a cualquier candidato propuesto por el liderazgo chiita, excepto al-Maliki, y en ese sentido mencionó como posibles nominados a Adel Abdul-Mahdi y Ahmed al-Chalabi.
La intensidad de los ataques hizo que los insurgentes del Daesh, nombre en árabe del EI, evitaran durante la mañana sus movimientos en carreteras abiertas ante el temor de ser golpeados por acciones del gobierno iraquí, que desde ayer contó con el apoyo de aviones de Estados Unidos.
Asimismo, los jihadistas (partidarios de la Jihad o guerra santa) optaron por descentralizar sus reuniones, a fin de dificultar a las tropas regulares los asaltos a sus bases, así como a las bandas de Baathistas (seguidores del desmantelado partido Baas con el que gobernó Saddam Hussein).
El EI, el denominado Ejército del Naqshbandi y otras milicias radicales sunnitas aliadas controlaron desde comienzos de junio pasado vastas regiones del noroeste iraquí, en particular ciudades y aldeas de Nínive, Kirkuk, Diyala y Salaheddin, acciones facilitadas por la huida inicial del Ejército.
La inteligencia militar confirmó la muerte de más de veinticinco takfiristas, incluidos siete de sus líderes, en aldeas de Haditha y Anna, y de un número indeterminado en zonas residenciales de Fallujah bombardeadas como parte de operaciones de limpieza de islamistas en la provincia oeste de al-Anbar.
Voceros de la institución castrense añadieron que ocho hombres del Daesh perecieron y doce más sufrieron lesiones cuando la policía y miembros del clan Jabour repelieron un asalto a Dhuluiya, en Salaheddin.
Aviones de combate estadounidenses bombardearon el viernes posiciones de los extremistas sunnitas en inmediaciones de Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán, al advertir que intereses militares de Washington estaban amenazados por el avance de los irregulares tras tomar Sinjar.
Dichas operaciones suscitaron reacciones de respaldo por parte del Gobierno y de críticas por otros sectores, al ser las primeras acciones armadas aéreas de Estados Unidos en Iraq desde la retirada formal de las tropas en diciembre de 2011 y presagiar una eventual "reocupación".
Entretanto, cientos de personas, incluidos jóvenes y líderes tribales chiitas, se manifestaron este sábado en la plaza Firdos del centro de Bagdad para exigir un tercer mandato consecutivo del actual primer ministro al-Maliki, en medio del rechazo de círculos opositores.
La Alianza de Fuerzas Nacionales Iraquíes anunció que votará para la jefatura del Ejecutivo a cualquier candidato propuesto por el liderazgo chiita, excepto al-Maliki, y en ese sentido mencionó como posibles nominados a Adel Abdul-Mahdi y Ahmed al-Chalabi.
